Y me ofreceréis como sacrificio un corazón quebrantado y un espíritu contrito. [i]3015[/i] Y al que venga a mí con un corazón quebrantado y un espíritu contrito, lo bautizaré con fuego y con el Espíritu Santo, así como los lamanitas fueron bautizados con fuego y con el Espíritu Santo al tiempo de su conversión, por motivo de su fe en mí, y no lo supieron. He aquí, he venido al mundo para traer redención al mundo, para salvar al mundo del pecado.