Por tanto, al que se arrepintiere y viniere a mí como un niño pequeñito, yo lo recibiré, porque de los tales es el reino de Dios. He aquí, por estos he dado mi vida, y la he vuelto a tomar; así pues, arrepentíos y venid a mí, [i]3014[/i] vosotros, extremos de la tierra, y sed salvos.