Y a pesar de ser guiados, yendo el Señor su Dios, su Redentor, delante de ellos, conduciéndolos de día y dándoles luz de noche, y haciendo por ellos todo cuanto al hombre le era propio recibir, endurecieron sus corazones y cegaron sus mentes e injuriaron a Moisés y al Dios verdadero y viviente. Y aconteció que según su palabra los destruyó; y según su palabra los guió; y según su palabra hizo por ellos todas las cosas; y no se hizo nada salvo que fuese por su palabra.