Y después que hubieron cruzado el río Jordán, él los hizo fuertes para arrojar a los habitantes de esa tierra, sí, para esparcirlos hasta su destrucción. Y ahora bien, ¿pensáis vosotros que los habitantes de esa tierra, que se hallaban en la tierra de promisión, y que fueron echados por nuestros padres, pensáis vosotros que eran justos? He aquí, os digo que no. ¿Pensáis vosotros que nuestros padres hubieran sido más favorecidos que ellos si éstos hubiesen sido justos? Yo os digo que no.