Y así había concluido el año veintidós, y el año veintitrés también; y el veinticuatro y el veinticinco; y así habían pasado veinticinco años. Y habían sucedido muchas cosas que, a los ojos de algunos, habían sido grandes y maravillosas; sin embargo, no todas se pueden escribir en este libro; sí, este libro no puede contener ni la centésima parte de lo que se llevó a cabo entre tanta gente en el término de veinticinco años.