porque muchos de ellos, después de haber padecido muchas pérdidas y tantas aflicciones, empezaron a recordar las palabras que Aarón y sus hermanos les habían predicado en su tierra; de modo que empezaron a descreer las tradiciones de sus padres, y a creer en el Señor, y que él daba gran poder a los nefitas; y así se convirtieron muchos de ellos en el desierto.