Y aconteció que cuando Amulek hubo hablado estas palabras, el pueblo gritó en contra de él, diciendo:
“Ahora sabemos que este hombre es hijo del diablo, porque nos ha mentido; pues ha vituperado nuestra ley. Y ahora dice que no ha hablado en contra de ella. Y además, ha vituperado a nuestros abogados y a nuestros jueces.”