[Alma 31:26–35] Maldad extrema

¡Oh Señor!, ¿hasta cuándo permitirás que tus siervos moren aquí en la carne, para presenciar tan grave iniquidad entre los hijos de los hombres? He aquí, ¡oh Dios!, te invocan; y sin embargo, sus corazones son consumidos en su orgullo. He aquí, ¡oh Dios!, te llaman con su boca a la vez que se han engreído, hasta inflarse grandemente, con las vanidades del mundo.

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