Y sucedió, por otra parte, que el pueblo de Nefi dio gracias al Señor su Dios por su incomparable poder en librarlos de las manos de sus enemigos. Y así concluyó el año decimonoveno del gobierno de los jueces sobre el pueblo de Nefi. Sí, y hubo paz continua entre ellos, y sumamente grande prosperidad en la iglesia a causa de su atención y diligencia que daban a la palabra de Dios, la cual les era declarada por Helamán, Shiblón, Coriantón, y Ammón y sus hermanos, sí, y por todos los que habían sido ordenados según el santo orden de Dios, habiendo sido bautizados para arrepentimiento y enviados a predicar entre el pueblo.