Y aconteció que Moroni, no teniendo esperanzas de enfrentarse con ellos en iguales circunstancias, ideó, por tanto, un plan para engañar a los lamanitas para que salieran de sus fortalezas. [i]3253[/i] Por lo tanto, hizo que Teáncum tomara un pequeño número de hombres y marchara cerca de la costa del mar; y Moroni y su ejército marcharon de noche por el desierto, al oeste de la ciudad de Mulek; y así, por la mañana, cuando los guardias de los lamanitas hubieron descubierto a Teáncum, corrieron y se lo dijeron a Jacob, su caudillo.