Sí, ¿os sentaréis ociosos mientras os rodean millares, sí, decenas de millares que también se sientan ociosos, mientras que alrededor, en las fronteras del país, millares están cayendo por la espada, sí, heridos y sangrientos? ¿Os suponéis que Dios os tendrá sin culpa mientras os sentáis inertes y presenciáis estas cosas? He aquí, os digo que no.