Ahora bien, quisiera que recordaseis que Dios ha dicho que lo interior del vaso se ha de limpiar primero, y entonces lo exterior se limpiará también. Y a menos que os arrepintáis de lo que habéis hecho, y empecéis a ser diligentes, y nos enviéis víveres y hombres, y también a Helamán, para que él conserve las partes de nuestro país que ha reconquistado, y para que nosotros también reconquistemos el resto de nuestras posesiones en estas partes, he aquí, será conveniente que no luchemos más contra los lamanitas hasta que primero hayamos limpiado lo interior de nuestro vaso, sí, la gran cabeza de nuestro gobierno.