Pues bien, la distancia no era sino de día y medio de viaje para un nefita, por la línea de Abundancia y la tierra de Desolación, desde el mar del este al del oeste; y así la tierra de Nefi y la tierra de Zarahemla casi se hallaban rodeadas de agua, [i]3175[/i] y había una pequeña lengua de tierra entre la tierra hacia el norte y la tierra hacia el sur.