Y sucedió que los nefitas habían poblado la tierra de Abundancia, desde el mar del este hasta el del oeste; y así los nefitas, en su sabiduría, habían cercado con sus guardias y ejércitos a los lamanitas por el sur, para que de ese modo no tuvieran más posesiones en el norte, y así no pudieran invadir la tierra hacia el norte. Por tanto, los lamanitas no podían tener más posesiones sino en la tierra de Nefi y en el desierto que la rodeaba. Así que en esto fueron prudentes los nefitas, pues como los lamanitas eran sus enemigos, así no los acometerían por todos lados; y también tendrían un país donde refugiarse según sus deseos.