Sí, y si dice a la tierra:
Vuélvete atrás, para que se alargue el día muchas horas,
es hecho. Y así, según su palabra, la tierra se vuelve hacia atrás, y al hombre le parece que el sol se ha quedado estacionario; sí, y he aquí, así es, porque ciertamente la tierra es la que se mueve y no el sol. Y he aquí, también, si dice a las aguas del gran mar:
Secaos,
así es hecho. He aquí, si dice a esta montaña:
Levántate y ve y cae sobre esa ciudad, para que sea enterrada,
he aquí, se hace.