Las palabras de Alma a su hijo Helamán
- Alma 36:1–2
- Recuerda las bondades de Dios.
- Alma 36:3–5
- Alma le dice a Helamán que escuche la historia de su conversión.
- Alma 36:6–9
- Alma estaba afuera con los hijos de Mosíah, destruyendo la iglesia, cuando un ángel los detuvo.
- Alma 36:10–12
- Alma estuvo paralizado durante tres días en angustia espiritual.
- Alma 36:13–16
- Alma recordó todos sus pecados y deseaba desaparecer a causa de la culpa.
- Alma 36:17–18
- Alma recordó las enseñanzas acerca de Cristo, y clamó a Jesús en medio de su dolor.
- Alma 36:19–23
- Alma fue liberado de su tormento, se levantó y explicó que ha nacido de Dios.
- Alma 36:24–26
- Desde entonces, Alma ha sido diligente en servir al Señor.
- Alma 36:27–29
- La fe de Alma lo ha sostenido a través de todo tipo de pruebas.
- Alma 36:29–30
- Alma siempre recuerda las pruebas pasadas de sus antepasados y amonesta a Helamán para que haga lo mismo.
- Alma 37:1–2
- Alma pasa la responsabilidad de llevar los registros a Helamán.
- Alma 37:3–5
- Alma reitera la importancia de las planchas de bronce.
- Alma 37:6–7
- Por medios pequeños y sencillos, Dios realiza grandiosos propósitos.
- Alma 37:8–10
- Los registros sirven como recordatorios invaluables para la gente, y son responsables de preservar el conocimiento previo acerca de Jesucristo.
- Alma 37:11–12
- Alma no comprende del todo el valor de los registros que está guardando, pero sabe que son importantes.
- Alma 37:13
- Alma recuerda a Helaman que la prosperidad en la tierra prometida está condicionada a la obediencia de los mandamientos.
- Alma 37:14–17
- El no cumplir con los mandamientos también resultará en la pérdida del acceso a los registros.
- Alma 37:18–20
- Los registros serán preservados y servirán como un recurso tremendo para llevar a la gente a un conocimiento de Dios.
- Alma 37:21–22
- Alma explica que las 24 planchas contienen la historia de un pueblo caído, que debe servir de lección para aquellos que les siguen.
- Alma 37:23–25
- El Señor ha preparado un camino para que estos registros sean traducidos mediante “intérpretes”.
- Alma 37:26–29
- La civilización que realizó el registro ha sido destruida, pero el relato de su caída debe ser conservado para que pueda ser aprendido.
- Alma 37:30–31
- Esta sociedad caída había matado a los profetas de Dios, y como tal, había sido maldita.
- Alma 37:32–34
- Alma le dice a Helamán que enseñe a las personas acerca de Jesucristo.
- Alma 37:35–37
- Guarda los mandamientos y consulta con Dios.
- Alma 37:38–40
- Alma recuerda a Helamán sobre la Liahona, y cómo había guiado a la familia de Lehi.
- Alma 37:41–42
- Debido a la simplicidad de la Liahona, algunos perdieron la fe y, al hacerlo, perdieron su camino.
- Alma 37:43–45
- La historia se repite, y muchas personas en el futuro pueden perder la fe y extraviarse.
- Alma 37:46–47
- Alma concluye exhortando a Helamán a ser diligente en vivir y predicar el evangelio.